
Para las mujeres es muy importante el cuidado del cabello, pero más allá de una apariencia, lo realmente importante es la salud interna de cada hebra capilar.
Desde hace varios años los estilistas han
utilizado cientos de productos para el alisado del cabello y de acuerdo a sus
componentes podemos conocer los beneficios o daños que pueden causar.
Existen una cantidad de nombres
comerciales que pueden confundirnos a la hora de decidir qué tratamientos usar
como clientes y como estilistas, para obtener los resultados esperados y al
mismo tiempo cuidar nuestra salud.
Lo que se conoce como Keratina, no es
keratina concretamente, sino que éste es un nombre genérico que se le da a los
alisados capilares, aunque algunos de estos tratamientos contienen keratina
hidrolizada entre sus componentes.
Realmente la keratina es una proteína que
está presente en nuestro cabello, piel, uñas y diferentes partes del cuerpo. En
el cabello se encuentra un gran porcentaje de keratina esencial para la salud
del mismo, lo que hace que sea tan importante y que ahora sea utilizada por
diferentes marcas entre los componentes de sus productos.
El Alisado Progresivo es un tratamiento
que contiene además de keratina, otros componentes
que ayudan a la hidratación, restauración y salud del cabello. Lo que los hace
diferentes es el activo principal de este tipo de tratamientos que en ocasiones
puede ser el formol o formaldehído, el ácido acético o la carbocisteína.
De acuerdo al activo presente varían los
métodos de aplicación, los resultados, y la experiencia del cliente; siendo los
que presentan activos tóxicos como el formol quizás los más económicos, pero
que pueden generar efectos negativos en la salud del estilista y del cliente
debido a la inhalación de gases, los cuales pueden provocar alteraciones
respiratorias, irritación en los ojos o en la piel, además de ser un agente
potencialmente cancerígeno.
La principal diferencia entre ambos
radica en que los tratamientos de keratina se enfocan en la hidratación y
nutrición de la hebra capilar, mientras que los tratamientos de alisado
progresivo son combinados con componentes que además permiten tener el cabello
liso, manejable y sin frizz por un período de 4 a 6 meses aproximadamente.
Coloquialmente los tratamientos de alisado adoptaron el nombre de keratina por tener una gran cantidad de esta proteína en su composición.
Los productos usados en nuestro centro de
experiencia actúan gracias a la
Carbocisteína, un aminoácido natural que le permite al estilista los diferentes
usos de temperatura de acuerdo a las características de cada cabello y que no
genera irritaciones cutáneas ni oculares ya que no contiene Formol ni químicos
tóxicos. Se puede aplicar en cabellos maltratados con menor temperatura y ayuda
a reestructurar la hebra capilar. La aplicación de este tratamiento puede
alterar el color del cabello de 1 a 2 tonos, pero esto es algo que el estilista
puede manejar al finalizar el procedimiento con productos matizantes de color.
Cada vez son mas las alternativas de
alisados que buscan proteger la salud del estilista, el cliente y por supuesto
del cabello. El error principal de los usuarios de este tipo de procedimientos
es creer que todos funcionan a base de Formaldehido y que sin este no obtendrán
los resultados esperados. En la actualidad este químico es prohibido por las
autoridades sanitarias y solo se permite una concentración del 2% el cual no
alcanza para lograr un alisado extremo, por lo que algunas marcas han optado
por usar derivados del formol y con esto reducir los olores o irritaciones sin
dejar de producir efectos nocivos.
La aplicación de estos productos requiere
de un conocimiento previo, pues son únicamente de uso profesional y una
incorrecta aplicación puede generar daños en el cabello difíciles de reparar.
Mitos y Realidades:
Mito: Los tratamientos de alisado promueven la caída del cabello.
Realidad: Un buen procedimiento con un buen producto, aporta nutrientes,
vitaminas y aminoácidos suficientes para fortalecer la hebra y recuperar los
folículos, controlando su caída y promoviendo el crecimiento.
Mito: Todos los tratamientos de alisado contienen formol.
Realidad: Hay diferentes tipos de productos en el mercado, cuyo activo
principal es el formaldehido o uno de sus derivados. Pero existen en la
actualidad diferentes tratamientos que apuestan a la salud del cabello y de los
profesionales que los utilizan, ofreciendo resultados iguales o mejores a los
comunes.
Mito: El alisado deja muy grasoso el cabello.
Realidad: Es normal que se presente un aumento de hidratación en el cuero
cabelludo y por ende en el cabello. Pero un procedimiento controlado, evita la
saturación de producto en los folículos y en las primeras semanas se presenta
la normalización del ph.
Mito: Cualquier persona puede aplicar los alisados sin conocimiento
previo.
Realidad: Está comprobado que asistir a los centros especializados, permite
obtener resultados óptimos en liso y salud para el cabello. Se recomienda
buscar el de mayor confianza.
Mito: No puedo aplicar el alisado si tengo mi cabello decolorado.
Realidad: Los tratamientos de alisado se pueden aplicar en todo tipo de
cabello, lo que varía es el método de aplicación y el cuidado de acuerdo a sus
características.
"Nuestro interés principal es ofrecer salud y belleza al cliente, por lo que siempre realizamos un análisis minucioso del cabello a trabajar, para identificar de ese modo sus características y enfrentarlo de la mejor manera. Nos dedicamos para ofrecer los mejores resultados a nuestros clientes. "Eliana María Guzmán Maya
Cofundadora Dr. Hair SOS
Comunicadora Social y Periodista

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